Resumen.
Somalilandia declaró su independencia en mayo de 1991 consiguiendo desde entonces crear su propio ejército, moneda o pasaporte. Además, ha creado lazos con otros países con el ánimo de seguir avanzando en políticas económicas y sobre todo, en el reconocimiento internacional. Etiopía o Emiratos Árabes Unidos, son algunos de los países con los que ha mantenido negociaciones. Sin embargo, ha sido Israel quien el 26 de diciembre de 2025 ha reconocido Somalilandia como Estado soberano. A través de este análisis se pretende poner de relevancia las relaciones y cesiones de Hargeisa a algunos países con el ánimo de ser reconocida como Estado. Para ello, en primer lugar se aborda brevemente la historia de Somalilandia; en segundo lugar, las relaciones/intercambios de Hargeisa con ciertos países y finalmente, las voces en contra del reconocimiento de Somalilandia basada en la violación que supone sobre el derecho soberano de Somalia.
Palabras clave
Hutíes, independencia, Israel, reconocimiento, Somalilandia.
Abstract
Somaliland declared its independence in May 1991 and has since managed to establish its own army, currency, and passport. In addition, it has built ties with other countries with the aim of continuing to advance economic policies and, above all, achieving international recognition. Ethiopia and the United Arab Emirates are among the countries with which it has held negotiations. However, it was Israel that, on December 26, 2025, recognized Somaliland as a sovereign state. This analysis seeks to highlight the relationships and concessions made by Hargeisa to certain countries in its pursuit of recognition as a state. To this end, the paper first briefly addresses the history of Somaliland; second, the relations/exchanges between Hargeisa and certain countries; and finally, the voices opposing the recognition of Somaliland, based on the violation it represents of Somalia’s sovereign rights.
Key Words:
Houthis, Independence, Israel, recognition, Somaliland.
Para citar este artículo (APA 7ª edición):
Doñate Sanz, María Pilar (2026). Somalilandia y el reconocimiento internacional. Acuerdos y desacuerdos. Minerva Institute. Documento de información- opinión- informe (seleccionar solo lo que corresponda) 04/2026 Enlace web y RRSS. Consultado 23/01/2026 |
Somalilandia, autoproclamado Estado independiente
Para entender la situación actual de Somalilandia y su búsqueda de reconocimiento internacional, nos acercaremos primeramente a su historia de manera somera, haciendo referencia a algunas fechas clave.
En el resumen cronológico primero hay que situarse en la etapa colonial, un clásico si se habla del continente africano. En efecto, el Cuerno de África fue disputado por Francia, URSS, Etiopía, Italia y Reino Unido. Su posición geográfica la hizo en una época especialmente atractiva: limita con el Golfo de Adén, conectando hacia el norte con el estrecho de Bab el-Mandeb y el mar Rojo, ruta clave en el comercio internacional hasta el día de hoy. Así, entre no pocos conflictos, serían finalmente los italianos quienes a finales del s.xix crearan una colonia en el sur, con capital en Mogadiscio y los británicos[1] en el norte[2], con capital en Hargeisa.
El segundo acontecimiento que marcará su historia será 1960, cuando la Asamblea General aprobó la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales (resolución 1514 (XV) de la Asamblea General), o también conocida como la Declaración sobre la Descolonización, a partir de la cual la parte británica se incorpora al Territorio Fideicomiso de Somalilandia administrado por Italia, unificándose finalmente ambos territorios bajo el nombre de República de Somalia. De esta manera, dos territorios que habían vivido bajo administraciones muy diferentes[3] durante décadas, se unen para crear un país. Visto así, se necesitaban representantes con carisma y saber hacer para que un proyecto tan complejo llevara a buen puerto, algo que no ocurrió. El general Barre llegó al poder tras un golpe de Estado en 1969 rebautizando el país con el nombre de República Democrática de Somalia, instaurando un régimen socialista que derivaría a un régimen dictatorial.
El descontento de los clanes, la violencia, la represión, entre otros, llevaría una vez más a que el gobernante fuera destituido en otra de las fechas claves en el análisis del Cuerno de África, 1991, siendo este año el punto de partida de este análisis, más concretamente el 18 de mayo, cuando Somalilandia se autoproclama independiente.
Un largo camino hacia el reconocimiento internacional
Somalilandia, a diferencia de Somalia convertida en estado fallido, ha ido trabajando en los elementos básicos para argumentar su derecho a la autonomía: estabilidad y conformarse como una entidad organizada y operativa.
En efecto, aunque como Estado de facto no está exenta de conflictos, como así queda demostrado a través de la guerra de clanes que tuvieron lugar en 1992 y
[1] Protectorado de 1884-1920 y colonia de 1920 a 1960.
[2] Somalilandia comprendía los territorios de la actual Somalia y Yibuti, siendo esta última colonizada por Francia.
[3] Entre 1940-1941 la parte británica fue de dominio italiano.
en 1994/1995 o con los problemas fronterizos con Puntalandia por la región de Saanag en la que ejerció una fuerte represión en 2022, la manera de gestionarlo dista mucho de su vecino del sur. Así, se puede afirmar que Somalilandia se instala en lo que Claire Elder denomina una “pazocracia, describiéndola de la siguiente manera:
“El estado oligopólico, a su vez, también creó una ‘pazocracia’ que era necesaria para los negocios y la legitimidad externa. Celebrar elecciones frecuentes y pacíficas cumple con ciertos requisitos mínimos de legitimidad internacional, pero también limita de manera inherente los principios fundamentales de la democratización vinculados a las libertades y derechos civiles. El concepto de pazocracia se ha utilizado en otros contextos posconflicto para referirse a la formación de democracias electorales limitadas y órdenes de acceso, donde las elecciones pacíficas se aseguran mediante el uso de narrativas de ‘paz a toda costa[1]”
Por lo tanto, y pese a un clima de paz incompleto, Somalilandia ha conocido desde su independencia seis presidentes y ha creado su bandera, un himno nacional, moneda, ejército, policía, y ha ido tejiendo lazos con otros países con el ánimo de ser reconocida a nivel internacional, como así se muestra a continuación.
Acuerdos
Los esfuerzos de Somalilandia se han dirigido principalmente a conseguir un reconocimiento internacional, un ejercicio que con los años iba tomando forma gracias a factores como su situación geográfica y el reciente descubrimiento de petróleo en tierra. Así, algunos países han establecido relaciones directas, traducidas en la instalación de oficinas de representación en Hargeisa, entre ellos: Taiwan (gobierno de facto), Gran Bretaña, Dinamarca o Etiopía. No obstante, cada uno se ha posicionado según intereses particulares a lo largo de estos últimos años. Veamos algunos ejemplos.
Los Emiratos Árabes, un país con una posición relevante. Tanto Hargeisa como Abu Dabi tienen intereses económicos y geopolíticos compartidos. Desde 2015 Somalilandia tiene representación comercial en Dubái, siendo en 2021 cuando Dubái abre una oficina comercial en Hargeisa. A esto se suma que el 13 de febrero de 2017, el Parlamento de Somalilandia aprobó la creación de una base militar de los emiratos en la ciudad de Berbera. En contrapartida, Dubái se encargaría de entrenar y equipar las fuerzas de seguridad y defensa de Somalilandia.
Otro actor que está presente es Taiwán. En febrero de 2020 Taipéi y Hargeisa firmaron un acuerdo para la apertura de oficinas de representación que se materializó en agosto de ese mismo año. Somalilandia abrió una oficina en Taipei y viceversa. Ambos estados de facto se prestan a darse ayuda en múltiples planos, agricultura, salud, seguridad, entre otros[2].
En la lista cabe también incluir al Reino Unido, presente con una oficina de representación o, las prospecciones de la empresa británica Genel Energy que en 2022 encontró al sur de Hargesia el primer depósito de petróleo terrestre. También hay que destacar el debate que desde hace unos años se ha generado en la isla en torno al reconocimiento de Somalilandia. A principios de 2022 Gavin Williamson, antiguo secretario de defensa, presentó una moción en el Parlamento británico para el reconocimiento de la región autoproclamada independiente.
No obstante, uno de los países que más ha llamado la atención por la amplitud de su proyecto es Etiopía. En efecto, el 1 de enero de 2024 Somalilandia y Etiopía anunciaron un “Memorando de Entendimiento” según el cual “
[…] permite a Etiopía tener acceso comercial a los puertos en Somalilandia y le otorga un arrendamiento de 20 kilómetros de tierra para una base naval en algún lugar de la costa al oeste de Berbera, el puerto de aguas profundas recién modernizado de Somalilandia, que en el pasado ha servido a los intereses militares de la Gran Bretaña colonial, la URSS y Estados Unidos. A cambio, al menos según el presidente de Somalilandia, Muse Bihi Abdi, Etiopía se convertiría en el primer estado en reconocer oficialmente al estado de facto como un país independiente[3].
Sin embargo, el primer estado en reconocerlo ha sido Israel pese a que algunos análisis invitaban a que fuera primero EEUU quien tomara la decisión. Un ejemplo, lo encontramos en el artículo publicado en el Institute for National Security Studies de Tel Aviv (INSS) con fecha del 24 de noviembre de 2025 titulado “Somaliland and Israel—Considerations Regarding Recognition and Cooperation” de Asher Lubotzky en el que propone que Israel espere a que otros estados, especialmente EEUU lo reconozcan, como así muestra el párrafo siguiente:
Reconocer a Somalilandia sin un reconocimiento paralelo de Estados Unidos podría desencadenar repercusiones negativas tanto para Israel como para Somalilandia. Si bien un acuerdo Israel–Somalilandia podría parecer fortalecer la posición regional de Israel, también podría provocar un importante rechazo en partes del mundo musulmán. Esto podría colocar a Somalilandia en el centro de la crítica regional y podría llevarla a reducir o evitar expandir su cooperación pública con Israel. Paradójicamente, el reconocimiento israelí incluso podría complicar los esfuerzos por ampliar los Acuerdos de Abraham a otros estados musulmanes[4].
Aunque esta posibilidad data de mucho tiempo atrás. Una revisión bibliográfica nos lleva al año 2010 en el que el representante de asuntos exteriores israelí Yigal Palmor hizo mención al deseo de tejer relaciones con países musulmanes del África del este para tener salida al mar Rojo y su propósito de reconocer a Somalilandia como Estado.
Finalmente, su reconocimiento a Somalilandia como Estado soberano independiente ha sido anunciado el 26 de diciembre de 2025, con negociaciones previas en las los Emiratos Árabes habrían tomado el rol de medidores. Respecto a qué intereses le han llevado a una decisión tan polémica, el presidente de Somalia ha enumerado tres posibles vías: el reasentamiento de gazatíes en el territorio, la creación de una base militar en la costa del Golfo de Adén y la adhesión a los Acuerdos de Abraham, negadas las dos primeras afirmaciones por Hageisa.
Habrá por lo tanto que dejar pasar el tiempo para ver cuáles son los movimientos que se llevan a cabo. No obstante, si algo es cierto, es que hacerse un sitio en las costas del Golfo de Adén le permitiría maniobrar en muchos sentidos, entre otros, tener una situación privilegiada frente a las costas yemeníes para combatir a los hutíes. En este punto, no se puede dejar de lado el hecho de que desde 2023 los hutíes empezaron a atacar el transporte marítimo internacional tras la invasión de Israel de la Franja de Gaza como respuesta al ataque de Hamás del 7 de octubre, desencadenando una respuesta internacional con operaciones como “Aspides[5]”, lanzada por la Unión Europea, “Rough Ride” o “Guardián de la prosperidad”, liderada por EEUU.
Así las cosas, este reconocimiento ha obtenido un rechazo internacional mayoritario, como se verá a continuación, quedando al margen EEUU quien por el momento ha respaldado en la ONU la decisión de Tel Aviv, lo que indica que no es descartable un reconocimiento a corto plazo por parte de la administración Trump.
En desacuerdo
Muchos han sido los países y organizaciones que han salido a rechazar el reconocimiento de Israel. La condena viene fundamentada principalmente por la violación de la soberanía de Somalia. Entre ellos se puede citar la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Organización para la Cooperación Islámica junto con 21 países Argelia, Arabia Saudí, Catar, Egipto, Irán, , Jordania, Pakistán, Turquía, Kuwait, Irak, Libia, Nigeria y Omán, la Liga Árabe, Turquía o China, sin olvidar Al Shabab.
Ali Dheere, portavoz del grupo terrorista instalado en la región desde 2006 para combatir al régimen somalí declaró, declaró que no aceptarán la ambición de Israel de utilizar parte de su territorio, afirmando que de darse no lo aceptarán y combatirán.
[1]. Elder, C. (2021) Somaliland’s authoritarian turn: oligarchic–corporate power and the political economy of de facto states, p.1753.
[2] Le Monde Afrique (2020, 18 de agosto) Isolé diplomatiquement, Taïwan ouvre une représentation au Somaliland, https://www.lemonde.fr/afrique/article/2020/08/18/isole-diplomatiquement-taiwan-ouvre-une-representation-au-somaliland_6049207_3212.html (consultado el 2 de enero de 2026).
[3] Stepputat, F., & Norman, J. (2024). Logistics, politics and Berbera in the eye of an international storm. Politique africaine, 2024/1(n.º 173), 179–198. Éditions Karthala.
[4] Lubotzky, A. (2024) Somaliland and Israel—Considerations Regarding Recognition and Cooperation, p.5, https://www.inss.org.il/wp-content/uploads/2025/11/No.-2062.pdf (Consultado el 2 de enero de 2026).
[5] “EUNAVFOR Aspides se creó en febrero de 2024 como operación defensiva de seguridad marítima con el objetivo de restablecer y salvaguardar la libertad de navegación en el mar Rojo y el golfo Pérsico.La operación está activa a lo largo de las principales líneas de comunicación marítimas en el estrecho de Bab el-Mandeb y el estrecho de Ormuz, así como en las aguas internacionales del mar Rojo, el golfo de Adén, el mar Arábigo, el golfo de Omán y el golfo Pérsico, y garantiza una presencia naval de la UE en la zona, en la que vienen produciéndose, desde octubre de 2023, numerosos ataques de los hutíes a buques comerciales internacionales” Consejo de la Unión Europea, https://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2025/02/14/red-sea-council-prolongs-the-mandate-of-operation-aspides/ (consultado el 3 de enero de 2026).
Conclusiones
Entre las conclusiones que se desprenden del presente análisis varias cuestiones marcarían las líneas de debate y reflexión de los próximos meses.
En primer lugar, el hecho de que aunque Somalilandia ya cuenta con más de tres décadas de autogobierno y presume de estabilidad, lo cierto es que todavía le quedan asuntos por resolver que podrían desestabilizar nuevamente la región, como son la disputa con Puntalandia por un territorio fronterizo, entre otros.
Además, cabe destacar las relaciones que va tejiendo con otros países interesados a su vez en esta zona del Cuerno de África por motivos muy diversos: apoyo entre Estados de facto, la salida al mar, la creación de bases militares, el petróleo, abriéndose oficinas de representación en Hargeisa.
Por otro lado, Israel, pese a análisis que indicaban la conveniencia de que fuera EEUU quien diera el primer paso, ha reconocido a Somalilandia el 26 de diciembre de 2025 lo que abre toda una caja de pandora sobre los pasos que darán el resto de países, porque aunque la mayor parte de ellos han mostrado su rechazo de manera rotunda, los acontecimientos pueden hacer que algunos de ellos cambien de opinión o se posicionen de manera más ambigua. Véase por ejemplo, la Unión Europea y los países que están interviniendo en las operaciones contra los hutíes; Etiopía, tras la firma de su “Memorando de entendimiento” o el hecho de que finalmente la administración Trump siga los pasos de Tel Aviv, un hecho en absoluto descartable.
En resumen, una vez más las consecuencias del colonialismo y la gestión de la descolonización se alargan en el tiempo, por lo que palabras como: diálogo, pacifismo, entendimiento, van a ser imprescindibles en los análisis y las reacciones, acciones y decisiones de los países y grupos no estatales, para evitar poner más leña en el fuego en un Cuerno de África bastante ya asfixiado.
María Pilar Doñate Sanz
Doctora en Seguridad Internacional
Bibliografía
Consejo de la Unión Europea. (2025, 14 de febrero). Red Sea Council prolonga el mandato de la operación Aspides. https://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2025/02/14/red-sea-council-prolongs-the-mandate-of-operation-aspides/
Elder, C. (2021). Somaliland’s authoritarian turn: Oligarchic–corporate power and the political economy of de facto states.
Hérodote. (2025). Géopolitique de la mer Rouge (Hérodote, 2025/1, n.º 196, pp. 31–47). Éditions La Découverte.
Le Monde Afrique. (2020, 18 de agosto). Isolé diplomatiquement, Taïwan ouvre une représentation au Somaliland. https://www.lemonde.fr/afrique/article/2020/08/18/isole-diplomatiquement-taiwan-ouvre-une-representation-au-somaliland_6049207_3212.html
Lubotzky, A. (2024). Somaliland and Israel—Considerations regarding recognition and cooperation (p. 5). Institute for National Security Studies. https://www.inss.org.il/wp-content/uploads/2025/11/No.-2062.pdf
Stepputat, F., & Norman, J. (2024). Logistics, politics and Berbera in the eye of an international storm. Politique africaine, 2024/1(n.º 173), 179–198. Éditions Karthala

