Minerva

Monitorizando esta semana: Evolución estratégica en el Sahel y desinformación en Europa

La Unión Europea se replantea su sector defensa para el Horizonte 2030.

Resumen. 

 

La guerra de Ucrania representó el punto álgido del carácter intervencionista de la política exterior de Moscú, que al menos desde 2007 no ocultó su pretensión revisionista del statu quo internacional. Ni siquiera ante aquellas inconfundibles señales de un conflicto en ciernes, los Estados Miembros se aplicaron a una revisión en profundidad de los criterios de su Defensa. Finalmente, desde que en 2022 la sombra de una nueva amenaza a Europa, Bruselas ha puesto en marcha unos planes extremadamente ambiciosos de rearme y revisión del sector defensa en el horizonte 2030. Sin embargo, dicho nivel de ambición suscita dudas sobre la viabilidad del proyecto. 

Palabras clave.

Defensa, disuasión, guerra, Industria de Defensa, Unión Europea, rearme

 

The European Union is replanning its defense for the 2030 horizon.

 

Abstract

The war in Ukraine marked the high point of Moscow’s interventionist foreign policy, which, at least since 2007, has made no secret of its desire to revise the international status quo. Even in the face of these unmistakable signs of a brewing conflict, Member States failed to undertake a thorough review of their defense criteria. Finally, since the shadow of a new threat to Europe loomed in 2022, Brussels has launched extremely ambitious plans for rearmament and a review of the defense sector by 2030. However, this level of ambition raises doubts about the project’s viability.

 

KeyWords.

Defense, deterrence, war, defense industry, European Union, rearm


Para citar este artículo (APA 7ª edición):

Quiñones, Fco. J. (2025, 03 noviembre). La Unión Europea se replantea su defensa en el horizonte 2030   Minerva Institute. Documento de información 35/2025 . Enlace web y RRSS. Consultado 04/11/2025


Introducción.

Espoleados por factores como: la asertividad de la política exterior de actores revisionistas como Rusia; la inestabilidad que crece dentro y fuera de las fronteras de la Unión y los “estímulos arancelarios” impuestos por la política exterior de la Administración Trump, los europeos se han visto obligados a replantear al alza el enfoque de su Defensa. Sin embargo, este no es homogéneo y unos EM,s se muestran mucho más reacios que otros a aumentar exponencialmente el gasto en el sector.

 Los planes de la UE para cerrar su brecha en Defensa en el horizonte 2030 .

En todo caso, el anterior enfoque queda muy lejos del planteamiento original del “Segundo Pilar” del Tratado de la Unión Europea (TUE) de 1992[1]. Dicho pilar recoge las disposiciones relativas a la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y refleja el espíritu fundacional de la Unión; desarrollo de la democracia y el Estado de Derecho, así como el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales[2]

Sin embargo, el actual entorno estratégico de la UE es mucho más complejo. En consecuencia, la “Agenda Estratégica de la UE 2024-29” recurre a un nuevo diseño triangular de sus prioridades estratégicas, que reemplaza a la terna institucional original. Los tres nuevos pilares quedan rotulados de la siguiente forma: 

  • 1º Pilar: una Europa libre y democrática.
  • 2º Pilar: una Europa fuerte y segura.
  • 3º Pilar: una Europa próspera y competitiva.
 

[1] Tratado de Maastricht.
Sustituyó al Tratado de París (1951) por el que se creó la CECA (Comunidad
Europea del Carbón y del Acero).

[1] TUE (1992). Título V. Disposiciones relativas a la Política Exterior y de Seguridad Común. Artículo J-1. Disponible: https://eurlex.europa.eu/legalcontent/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:11992M/TXT Consultado 27/10/25  

 

Al menos sobre el papel, parece que Bruselas ha reaccionado ante el baño de realismo del panorama de la seguridad internacional. En ese sentido, el nuevo segundo pilar subraya, entre otros aspectos: mantener el apoyo a Ucrania, aumentar el gasto en Defensa e investigación y la cooperación con los socios transatlánticos y la OTAN, es decir; estrechar el vínculo transatlántico, que es el verdadero activo de la Organización.

Por consiguiente, la cuestión de la Defensa ha escalado hasta los primeros puestos en la lista de prioridades de Bruselas. No obstante, la recurrente falta de previsión que ha lastrado el sector durante décadas se manifiesta en forma de un rearme precipitado y la falta de una estrategia realista, viable y adaptada a la amenaza. 

En relación con ello, de forma complementaria, la Unión está implementando la hoja de ruta «Preparación 2030» para impulsar la producción de su industria de defensa mediante una inversión mayor, un (nuevo) esfuerzo para unificar el mercado europeo y aumentar los proyectos colaborativos. 

El nivel de ambición de la hoja de ruta de la Defensa europea 2030, que podría superar las posibilidades de la Unión en tan corto plazo, contempla las siguientes cuatro “iniciativas emblemáticas europeas de preparación”[3]

  1. Iniciativa Europea de Defensa Antidrones.
  2. Vigilancia del flanco oriental.
  3. Escudo Aéreo Europeo
  4. Escudo Espacial Europeo.

El objetivo perseguido es que Europa se haya dotado de plenas capacidades de Defensa en 2030. Ahora bien, aunque todas estas iniciativas representan un esfuerzo notable en la dinamización, no solo del sector defensa sino del enfoque holístico de la Defensa europea, los planes bien podrían resultar extemporáneos. Además, el bocado puede ser mayor de lo que el diseño actual de la UE podría digerir.

 

[1] Comisión Europea (2025, 16
octubre).
  La Comisión y la Alta Representante presentan una nueva Hoja de ruta
sobre defensa para reforzar las capacidades de defensa europeas.
Comunicado
de prensa. Disponible:
https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_25_2396  Consultado 27/10/25 

En ese sentido, será difícil compensar en pocos años la brecha abierta por una sistemática e institucionalizada falta de atención al Segundo Pilar de la Unión. En primer lugar, para cerrar la mencionada brecha, queda por ver la capacidad de la industria de defensa europea para proporcionar los equipos que sus ejércitos precisarán en tiempo útil (léase: “antes del pronosticado ataque ruso a territorios de la UE a corto plazo). 

Desde el mismo nacimiento de la Unión, en un ambiente de euforia tras el final de la Guerra Fría (GF), Europa ha dejado correr el tiempo en el importante ámbito de la Defensa. Acabada la Guerra Fría, los europeos tomaron la decisión de dedicar la mayor parte de sus recursos a los conocidos como “dividendos de la paz”[4]; detrayéndolos del ámbito de la defensa.  En 1992 Europa y el resto de Occidente disfrutaban eufóricos del “Fin de la Historia”[5], por lo que aquella decisión no carecía de lógica. Sin embargo, incluso antes del cambio de siglo ya había quedado patente que Fukuyama[6] estaba equivocado y las guerras no habían desaparecido de las relaciones humanas. 

[1] El término fue popularizado por el presidente estadounidense George H.W. Bush y la primera ministra británica Margaret Thatcher a raíz de la disolución de la URSS (1991). Se refiere a las posibilidades que se ofrecen a un país que puede reducir su gasto en defensa para derivarlo hacia cuestiones de política interna, como el desarrollo y beneficios sociales.

[1] Epistemológicamente, la teoría del fin de la historia explica cuando
en la evolución de esta se produce una ruptura con lo anterior, abandona su carácter cíclico y se abre a una nueva situación en la que la estabilidad hace
innecesarios los cambios.

[1] El politólogo estadounidense Francis Fukuyama recurrió a la teoría del fin
de la historia
para explicar qué; el triunfo del liberalismo en la Guerra
Fría demostraba que el sistema democrático-liberal sería adoptado por todos los
países para convertirse en el sistema de gobierno definitivo y universal. En
consecuencia, las ilimitadas posibilidades de desarrollo y prosperidad
asociadas a la democracia-liberal eliminarían la necesidad de la guerra en las
relaciones internacionales.  Fukuyama, F. (1992). El fin de la Historia y el último
hombre
. Planeta.   

De hecho, desde que terminó oficialmente la GF, prácticamente todos los países europeos han mantenido sus presupuestos de Defensa por debajo del simbólico 2% PIB. Actualmente, la diplomacia coercitiva de la administración Trump ha sacudido violentamente la caja de los ratones al exigir que todos los países miembros de la OTAN eleven su gasto en Defensa hasta el 5% PIB[7]

Si se asume que no es un ejemplo del clásico “pedir lo imposible para conseguir lo posible”, actualmente tal pretensión resulta poco menos que surrealista. Al menos para países como España, los cuales tendrían que afrontar reformas estructurales profundas cuya aplicación queda más allá de un previsible horizonte social, político y económico.

En cambio, la marca del 3,5% PIB podría ser un objetivo más realista. Por tanto, no sería descabellado pensar que esa es la meta a la que, en la práctica, aspiran la mayor parte de los EM, s de la UE para 2030. En ese sentido, algunos cálculos estiman que, entre 1995 y 2023, la UE tendría que haber dedicado más de €380bn anuales adicionales a Defensa para sostener un gasto en el sector del 3,5%[8] .

En lo que no deja de ser un desesperado intento para recuperar el tiempo perdido, Bruselas ha vuelto a demostrar la eficacia de su instrumento burocrático. En esta ocasión no ha perdido el tiempo al elaborar un complejo mecanismo para financiar el rearme de los Estados Miembros. A dichos efectos, el pasado marzo, la Comisión Europea presentó el ReArm Europe Plan/Readiness 2030. 

El objeto de este Plan es movilizar hasta €800 B (billones) en gastos de defensa para cumplir el programa de rearme a gran escala europeo. Sin embargo, refleja la urgencia que se ha apoderado de los responsables de la seguridad europea para disponer lo antes posible de unas capacidades de Defensa coherentes con el entorno estratégico actual de la Unión. 

[1] Beale, J. (2025, 25 junio). Trump says Nato defence spend rising to 5%
of GDP is ‘big win’ for US and the West.
BBC. Disponible:
https://www.bbc.com/news/live/cm2ld0e0rzkt Consultado 28/10/25

[1] Romei, V, Fleming S. y Smith, A.
(2025, 17 marzo).The costly end of Europe’s

‘peace dividend’. Financial Times.
Disponible:
https://www.ft.com/content/cf1638c445ed46718c423136e7bda7d5 Consultado
28/10/25 

La amenaza incesantemente repetida de una posible agresión rusa en el corto plazo[9], imprimen urgencia al proceso de rearme. Por ello, Bruselas considera prioritarios tres líneas de actuación: 

  • Integrar la industria de defensa de la UE, fragmentada en numerosos esfuerzos nacionales o plurinacionales.
  • Estar en condiciones de proporcionar a Ucrania el apoyo necesario para sostener su defensa ante Rusia.
  • Mejorar las relaciones de coordinación con la OTAN.

En síntesis, al mismo tiempo que la UE actualiza su Defensa, busca preservar el vínculo transatlántico, imprescindible para sostener una defensa de Europa viable. En otras palabras, Bruselas se preocupa por mejorar sus relaciones con EE UU[10]

En realidad, los €800 billones del Plan de la Comisión para el rearme se distribuirán principalmente a través de la flexibilidad fiscal nacional. Es decir que, para quien aún no lo haya comprendido, cada EM financiará su propio programa de rearme. Además, con el fin de estimular las adquisiciones conjuntas, el Plan contempla un instrumento adicional de préstamos de €150 billones denominado SAFE.

[1] Gardner, F y Wong T. ((2025, 1 junio). Russia may attack Nato in next four years, German defence chief warns. BBC. Disponible:

https://www.bbc.com/news/articles/c62v63gl8rvo; Fornusek, M. (2025, 13 octubre). Russia ready for ‘hot confrontation’ with Europe at any moment, German intelligence head warns. The Kyiv Independent.Disponible:  https://kyivindependent.com/russiareadyforhotconfrontationwitheuropeatanymomentgermanintelligenceheadwarns/ TVP World (2025, 25 julio). Russia to attack Europe by 2027? NATO commander warns You Tube. Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=N9dpvZb4yao Todos los enlaces activos el

27/10/25

[1] Parlamento Europeo (2025, abril). Briefing: ReArm Europe Plan/Readiness 2030.

EPRS. Disponible:  https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/BRIE/2025/769566/EPRS_BRI(2025) 769566_EN.pdf  Consultado 27/10/25 

Conforme al espíritu de funcionamiento de la Unión, el Plan confía al criterio de cada EM decidir qué cantidad específica solicitará a través del instrumento SAFE, por lo que las cantidades varían. España, por ejemplo, ha anunciado que solicitará €1000M al fondo lo que, a nuestro juicio, parece claramente insuficiente.   Como parte de un plan de choque, el SAFE no es un instrumento permanente, sino que los fondos deberán estar distribuidos en 2030 y reintegrados a las arcas europeas en un pazo de 45 años. Una de las disfunciones de la industria europea del sector que se pretende paliar con el SAFE es la ineficacia en el gasto de Defensa de los EM debido a la fragmentación del sector[11]En todo caso, los préstamos deberán recibir la aprobación definitiva del Consejo (Europeo) previo asesoramiento por la Comisión, cuyos técnicos analizarán la viabilidad de las solicitudes.

En cualquier modo, todo este andamiaje financiero y normativo se ha levantado con una celeridad inaudita en la UE en lo que se refiere a temas de Defensa. Sin embargo, todo ello pone de manifiesto que Europa ha desperdiciado tiempo y oportunidades en ámbitos clave durante tres décadas. Una reflexión que hasta el momento no ha sido motivo de verdadera preocupación ni para las autoridades de Bruselas ni para el ciudadano de Europa Occidental.

Conclusiones.

Durante las últimas décadas, las sociedades europeas han disfrutado de forma ininterrumpida los beneficios de unos espacios plurales, seguros y en paz. Lo cual, habría que reconocer, resulta una anomalía en el proceso histórico, salpicado de guerras y conflictos.  Por esa razón, los europeos han olvidado que el Sistema Internacional, poblado de actores en busca de poder o seguridad, puede ser un lugar frío y peligroso. 

No obstante, puede que las señales de alerta que emite el actual entorno estratégico sean, después de todo, falsas alarmas. Pero también puede que no, como así nos tememos. De todas formas, cualquiera que sea el caso, lo cierto es que nunca es buena idea jugar a la ruleta rusa con las cuestiones de Defensa.  La proximidad en espacio y tiempo deforma la perspectiva de las cosas, pero un momento de reflexión basta para reconocer que nos encontramos inmersos en una época de cambios sistémicos. Y es bien conocido que, cuando una época no termina de morir y la nueva no acaba de nacer, es el momento de los monstruos. 

Las épocas tenebrosas necesitan líderes capaces y comprometidos, que no eludan tomar decisiones difíciles e impopulares. Además, deben ser capaces de armonizar los condicionantes de las políticas internas con los imperativos de política exterior. Sin duda, una labor que excede las capacidades de perfiles mediocres.

Cuando los equilibrios tradicionales de la seguridad internacional parece que empiezan a saltar uno tras otro, quizás lo menos recomendable sea alimentar un discurso belicoso si, por ende, se carece de credibilidad disuasoria. Esa es la primera vulnerabilidad del endeble sistema de seguridad europeo.  

En primer lugar, la UE debe recuperar tres décadas de desinversión en Defensa en los próximos cinco años. Tarea hercúlea y costosa, no cabe duda. Simultáneamente, el liderazgo europeo deberá construir alrededor de esas capacidades militares una estrategia de disuasión creíble, capaz de actuar impositivamente sin solución de continuidad. Algo que, a día de hoy, no puede dejar ser cuestionable.

En definitiva, de lo que hablamos es de levantar un instrumento militar eficaz capaz que responda a una dirección política gobernada por un liderazgo estratégico propiamente dicho. Para ello, es necesario dejar atrás la cacofonía estratégica que destilan las instituciones de Bruselas.  La propia Unión se ha marcado el plazo para ello: 2030. No obstante, cabe preguntase si las cifras y las fechas solo pretenden contentar al socio mayoritario estadounidense y esperar acontecimientos o, por el contrario, responden a realidades estratégicas cuya explicación se escamotea a los ciudadanos europeos.

 

                                                                                   Francisco Javier Quiñones

                                                                    (Analista y secretario de Minerva Institute)

 

Bibliografía

Diario oficial de las Comunidades Europeas. (29 de julio de 1992).

Tratado de la Unión Europea (TUE). Nº 92 /C 191 /01.

European Council. (01 de diciembre de 2024). A strong and secure Europe. Strategic agenda 2024-2029. Obtenido de https://www.consilium.europa.eu/en/european-council/strategicagenda-2024-2029/#secure

Holsti, K. J. (1996). The State, War, and the State of War. . Cambridge University Press.

[1] Tratado de Maastricht. Sustituyó al Tratado de París (1951) por el que se creó la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero).

[2] TUE (1992). Título V. Disposiciones relativas a la Política Exterior y de Seguridad

Común. Artículo J-1. Disponible: https://eurlex.europa.eu/legalcontent/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:11992M/TXT Consultado 27/10/25 

[3] Comisión Europea (2025, 16 octubre).  La Comisión y la Alta Representante presentan una nueva Hoja de ruta sobre defensa para reforzar las capacidades de defensa europeas. Comunicado de prensa. Disponible: https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_25_2396  Consultado 27/10/25

[4] El término fue popularizado por el presidente estadounidense George H.W. Bush y la primera ministra británica Margaret Thatcher a raíz de la disolución de la URSS (1991). Se refiere a las posibilidades que se ofrecen a un país que puede reducir su gasto en defensa para derivarlo hacia cuestiones de política interna, como el desarrollo y beneficios sociales.

[5] Epistemológicamente, la teoría del fin de la historia explica cuando en la evolución de esta se produce una ruptura con lo anterior, abandona su carácter cíclico y se abre a una nueva situación en la que la estabilidad hace innecesarios los cambios.

[6] El politólogo estadounidense Francis Fukuyama recurrió a la teoría del fin de la historia para explicar qué; el triunfo del liberalismo en la Guerra Fría demostraba que el sistema democrático-liberal sería adoptado por todos los países para convertirse en el sistema de gobierno definitivo y universal. En consecuencia, las ilimitadas posibilidades de desarrollo y prosperidad asociadas a la democracia-liberal eliminarían la necesidad de la guerra en las relaciones internacionales.  Fukuyama, F. (1992). El fin de la Historia y el último hombre. Planeta.  

[7] Beale, J. (2025, 25 junio). Trump says Nato defence spend rising to 5% of GDP is ‘big win’ for US and the West. BBC. Disponible: https://www.bbc.com/news/live/cm2ld0e0rzkt Consultado 28/10/25

[8] Romei, V, Fleming S. y Smith, A. (2025, 17 marzo).The costly end of Europe’s

‘peace dividend’. Financial Times. Disponible: https://www.ft.com/content/cf1638c445ed46718c423136e7bda7d5 Consultado 28/10/25

[9] Gardner, F y Wong T. ((2025, 1 junio). Russia may attack Nato in next four years, German defence chief warns. BBC. Disponible:

https://www.bbc.com/news/articles/c62v63gl8rvo; Fornusek, M. (2025, 13 octubre). Russia ready for ‘hot confrontation’ with Europe at any moment, German intelligence head warns. The Kyiv Independent.Disponible:  https://kyivindependent.com/russiareadyforhotconfrontationwitheuropeatanymomentgermanintelligenceheadwarns/ TVP World (2025, 25 julio). Russia to attack Europe by 2027? NATO commander warns You Tube. Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=N9dpvZb4yao Todos los enlaces activos el

27/10/25

[10] Parlamento Europeo (2025, abril). Briefing: ReArm Europe Plan/Readiness 2030.

EPRS. Disponible:  https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/BRIE/2025/769566/EPRS_BRI(2025) 769566_EN.pdf  Consultado 27/10/25

[11] Wachowiak, J. (2025, septiembre 08). Explainer: Security Action for Europe (SAFE). UK in a Changing Europe. Disponible: https://ukandeu.ac.uk/explainers/explainersecurityactionforeuropesafe/ Consultado 27/10/27

 

 

Scroll al inicio