Resumen
En este artículo describiremos qué son los productos de doble uso, cómo se presenta su industria en España y qué regulaciones tiene para mantener un mercado seguro pero próspero y fluido. Es común en la sociedad española no considerar a nuestro país como un estado que produzca armamento o que apenas esté involucrado en el negocio de la defensa debido a nuestra reciente historia con relativa paz. Nada más lejos de la realidad, España no sólo tiene la infraestructura, si no que cuenta con empresas y personal más que capacitado capaz de afrontar retos como el actual rearme europeo.
Palabras clave
España, productos de doble uso, UE, regulación
Abstract.
In this article, we will describe what dual-use goods are, how the industry operates in Spain, and what regulations are in place to maintain a safe, prosperous, and fluid market. It is common for Spaniards not to think of our country as a weapons-producing nation or as being minimally involved in the defense business due to our recent history of relative peace. Nothing could be further from the truth. Spain not only has the infrastructure, but also highly qualified companies and personnel capable of facing challenges such as the current European rearmament.
Keywords
Spain, dual-use goods, EU, regulation
*NOTA: Las opiniones contenidas en este documento son responsabilidad de su autor, sin que necesariamente concuerden con las líneas de pensamiento de Minerva Institute.
Para citar este artículo (APA 7ª Edición)
David, P.P. (2026) Riesgo, industria y regulación: los productos de doble uso en España. Minerva Institute S.L.Documento de Información 13/2026. Enlace web y enlace RRSS. Consultado dd/mm/aaaa |
Introducción
El rearme europeo, desarrollado a través de estos dos últimos años, ha avivado más que nunca las fraguas de la industria de la defensa. Para que las empresas sean capaces de realizar ventas y los estados abastecerse de su material, se deben de seguir unas normas rígidas pero necesarias. Pero ¿cuál es la razón detrás de esta sobrerregularización en productos, que en algunos casos pueden verse inofensivos? Aquí entra la definición de los productos de doble uso. Estos productos tienen la capacidad de servir para ámbitos tanto civiles como militares. Una lancha de rescate marítimo o unas bujías de suspensión para un coche pueden reorganizarse y utilizarse con medios militares. Podemos encontrar que componentes de productos domésticos se utilizan en la construcción de misiles, carabinas y demás armas. Por ende, tanto la industria de la defensa como cualquier empresa que utilice o venda este tipo de productos sigue unas pautas muy estrictas a la hora de hacer negocio, asegurando que no caiga en manos equivocadas.
El riesgo real
Como hemos descrito anteriormente, los productos de doble uso no tienen porqué ser armas. Para poner un ejemplo, empresas españolas como Indra o GMV desarrollan radares, sistemas de navegación y software espacial que pueden emplearse en aeropuertos públicos o puertos marítimos para darle un uso civil.
El riesgo sale a la luz cuando un componente queda integrado en un sistema militar de un país que se encuentre bajo embargo, o peor aún, alguna organización hostil. Debemos entender que España es además firmante de varios tratados de cooperación militar, entre los que se encuentra la OTAN, al igual que acuerdos de no proliferación, lo cual le obliga a mantener el riguroso control. Si esto no ocurriese las consecuencias serían palpables, no sólo puede acabar un componente español siendo utilizado de manera errónea, sino que además el país perdería credibilidad internacional, surgiría un riesgo estratégico (debilitando alianzas) y su industria perdería credibilidad lo cual impactaría negativamente al mercado de la defensa española.
La cadena legal
De manera que sea comprensible cómo se regula la venta de estos artículos es necesario explicar que no sólo sirve con una autorización puntual. Las empresas siguen una cadena legal obligatoria para poder realizar el trato.
Primero clasifican el artículo, es decir, certifican si de verdad se trata de un producto de doble uso o no. Para ello analizan las posibles aplicaciones que puede tener, su nivel de sensibilidad estratégica y demás especificaciones técnicas.
En segunda instancia se debe analizar al propio cliente, se tiene que tener claro no sólo qué se vende si no a quién y para qué fines. Entra en juego también el país en donde resida la empresa cliente, sus posibles vínculos con fuerzas armadas y el riesgo de desvío a terceros.
Una vez tramitado estos dos análisis se procede a la obtención de las licencias pertinentes. En estas licencias se aclaran temas como la naturaleza del producto, la situación geopolítica del país de destino, cumplimiento de sanciones internacionales, posibles impactos a estados aliados al igual que el impacto que pueda tener en los derechos humanos. En este paso es cuando se introducen tanto la dimensión política y estratégica. Se tiene que entender no sólo como un negocio sino también como un acto de política exterior.
Por último se realiza la integración contractual y el cumplimiento técnico, asegurando el correcto funcionamiento y asegurando que las cuentas son correctas.
El proceso sigue adelante de manera indefinida, manteniendo un seguimiento posterior y un cumplimiento interno. Para ello las empresas hacen uso de auditorías internas, protocolos, registros documentales y sistemas internos de control.
Prevención, no bloqueo
Como mencionamos al principio, España es un país con altas capacidades industriales y muy presente en el ámbito de la defensa y en la venta exterior. Por ende, tiene que mantener un perfil de regulación que proporciona tranquilidad exterior y que cubre sus propias espaldas (asegurando que sus productos no caigan en manos equivocadas) al igual que permitir un flujo empresarial que no haga imposible los tratos.
Esta prevención no sólo protege al Estado Español, también proporciona una red de seguridad para las empresas, ya que al seguir los pasos establecidos se cubren de posibles consecuencias que puedan mermar su capacidad de comercio. Hay que recordar que las empresas no están exentas de sanciones o exclusiones de licitaciones públicas, además que la pérdida reputacional puede conllevar una “muerte” segura de una entidad.
Una frontera difusa. Materiales COTS
Hay que resaltar antes de concluir el artículo la pequeña “excepción” que se escapa a las manos de la regulación presente en el mercado de los productos de doble uso. Hablamos de los materiales COTS, Commercial Off The Shelf. El término hace referencia a aquellos productos que son diseñados para el mercado general, y que pueden ser adquiridos por cualquier cliente, pero que a su vez es capaz de utilizarse en ámbitos militares (un microprocesador, un sistema operativo, un módulo de comunicación, una cámara térmica). En resumen, los materiales COTS son productos que ya existen en el mercado y que pueden integrarse a un sistema más complejo sin modificaciones sustanciales.
Sin embargo, los sistemas adjudicados, incluidos los componentes comerciales que integran, deben cumplir los requisitos establecidos en los Pliegos de Prescripciones Técnicas (PPT). Los PPT son documentos de la contratación pública que fijan los requisitos técnicos y de calidad que debe cumplir un producto o servicio que la Administración quiere adquirir. Esto significa que el control se ejerce indirectamente a través de estándares de calidad, requisitos de seguridad, condiciones técnicas y exigencias de certificación. Desde el punto de vista del comercio exterior, si el componente COTS encaja dentro de las categorías del Reglamento europeo de doble uso, estará igualmente sujeto a autorización cuando proceda. Es decir, su carácter comercial no lo excluye automáticamente del control.
Conclusiones
Los productos de doble uso presentan un desafío para las empresas y un esfuerzo para los órganos públicos a la hora de moderar y mantener una trazabilidad. Es normal que si observamos esta burocracia a través de una lente más “empresarial” nos echemos las manos a la cabeza, el flujo del mercado se ve interrumpido y los beneficios menguan y se ven afectados, pero debemos tener en mente que en este tema específico se encuentra en juego hasta la propia seguridad nacional.
Por otro lado, esto no quiere decir que los órganos superiores, como el gobierno o desde Bruselas, no deban tratar de buscar métodos que agilicen los procesos sin poner en riesgo la seguridad, la confianza y la legalidad.
A ello se suma que, en un entorno internacional marcado por la competencia tecnológica y la inestabilidad geopolítica, la correcta aplicación de estos controles no solo protege intereses nacionales, sino que refuerza la posición de España como socio fiable dentro de la Unión Europea y de sus alianzas estratégicas. La regulación, bien diseñada y aplicada con proporcionalidad, no debe entenderse como una barrera estructural al crecimiento, sino como una garantía de que el desarrollo industrial y tecnológico se proyecta de manera responsable. El desafío, por tanto, no es reducir el control, sino perfeccionarlo para que combine eficacia, agilidad y seguridad en un equilibrio sostenible.
David Peral Panero
Estudiante de Relaciones Internacionales
Analista de Minerva Institute.
Bibliografía.
Webinar “Export Control” KPMG (04/02/2026)
Reglamento (UE) 2021/821 https://eur-lex.europa.eu/ES/legal-content/summary/dual-use-export-controls.html
Normativa española sobre material de defensa, productos y tecnologías de doble uso

